“El Frente Amplio permitió a muchas personas vivir siendo lo que quieran ser”

Carolina Cosse en campaña. Ph MPP Carolina Cosse en campaña. Ph MPP

Carolina Cosse, ex ministra de Energía y ex presidenta de la compañía estatal de comunicaciones Antel, es una de los cuatro pre-candidatos a la presidencia del Uruguay en las internas del Frente Amplio (FA) que se desarrollan hoy domingo. Por primera vez, los dirigentes históricos José “Pepe” Mujica, Tabaré Vázquez y Danilo Astori no competirán directamente por una candidatura presidencial, y Cosse es parte de la renovación que el FA está viviendo puertas adentro. Todas las encuestas la ubican en un segundo lugar, detrás del ex intendente de Montevideo, Daniel Martínez, y bastante por encima de los otros dos candidatos, Óscar Andrade, secretario general del Sunca –sindicato de la construcción–, y Mario Bergara, ex presidente del Banco Central. Todos aseguran que, sea cual fuere el resultado de la contienda, estarán a disposición del partido en unidad.

Si bien el FA es claramente favorito para ganar la primera vuelta, según las encuestas actuales no le alcanzaría para evitar el ballottage de noviembre, donde la unión de la derecha del Partido Nacional y el Partido Colorado podría desbancarlo del Poder Ejecutivo que mantiene desde 2005. Pero el FA tiene a su favor los datos de un país fortalecido. La pobreza bajó del 15% del año 2002 al 2,7% en 2018 según Cepal, y la desocupación se mantiene estable, alrededor del 8%. Cosse, única mujer precandidata a la presidencia, asegura que el país va a mantener ese rumbo.

–¿Qué enseñanzas deja la “vieja guardia” del Frente Amplio?

–Es una enseñanza muy importante, porque yo tengo muy claro que la renovación no empieza conmigo. Yo vengo de un proyecto que empezó hace mucho y que nació en el año ’71 como un enorme acto de renovación e innovación política en el cual se unió toda la izquierda y los sectores progresistas de los viejos partidos del Uruguay. El Frente Amplio sobrevivió a una dictadura fascista y no ha hecho otra cosa que renovarse, con Tabaré, con Pepe, y ahora también vive un proceso de renovación que creo que debería ir más allá de los rostros nuestros. Yo he aprendido en esta campaña electoral que estamos llevando adelante un proceso de renovación colectivo, porque he tenido muchísimo contacto contacto con la gente y se recibe con mucha alegría que aparezcamos los cuatro precandidatos juntos. Estamos construyendo y reconstruyendo la unidad, como hay que hacer cuando hay unidad en un partido. Nosotros somos diversos, pero somos unitarios.

–Uruguay es uno de los últimos bastiones del progresismo latinoamericano ante la oleada de gobiernos conservadores de los últimos años. ¿Sienten la responsabilidad de sostener ese modelo a nivel regional?

–Sí. Yo creo que el Frente Amplio cambió a mi país. Y creo que lo tiene que seguir cambiando. Y no es solo un tema de bienestar de la gente de mi país sino también de lo que Uruguay es a nivel internacional: su apego al derecho, a la seriedad. Es una gran responsabilidad que Uruguay siga por ese camino construyendo esperanza.

–En los gobiernos del FA se aprobaron la legalización del aborto, la del uso de cannabis, el matrimonio igualitario. ¿Cuánto le falta al país en términos de derechos sociales?

–Mucho. Nosotros le hemos cambiado la vida a una gran cantidad de personas para que puedan vivir siendo lo que quieran ser. Pero falta mucho. Por ejemplo, nosotros logramos aprobar una ley contra la violencia de género, y esa ley tiene una cantidad de disposiciones, muchas de las cuales aún no hemos podido concretar. Y nuestros propios gobiernos han puesto el tema sobre la mesa y han generado herramientas para que las mujeres puedan denunciar situaciones de violencia. Hemos dado asistencia pero, justamente, porque dimos elementos para la denuncia se comenzaron a conocer cada vez más casos, y creo que estamos ante una situación de emergencia. Parte de mi propuesta es generar un plan nacional de emergencia contra la violencia de género, donde creo que todo el gabinete tiene que trabajar, porque esto está indicando un problema en la sociedad que tenemos que cambiar. Nos queda tomar medidas para hacer que los derechos que garantizamos por ley sean efectivos, nos queda seguir trabajando con los afrodescendientes, nos queda seguir trabajando con la discapacidad, no dejar ningún rincón sin mirar, y donde haya una injusticia, trabajar.

–El jueves el Uruguay abandonó la sesión de la OEA en protesta por la presencia de los representantes de Juan Guaidó. ¿Cómo ve el futuro internacional del país?

–Lo veo apegado al derecho internacional, como acaba de demostrar. No veo un Uruguay que ni siquiera pueda considerar salirse de esa posición para pasar a consideraciones de política internacional que no corresponden. Yo estoy absolutamente de acuerdo con las declaraciones de mi gobierno actual, porque se apegan al derecho internacional y a las mejores tradiciones del Uruguay. Tiene que seguir por ahí Uruguay, en el camino recto. De ética, de honestidad, por la no intervención. No nos tenemos que meter en los problemas de otros, que los tienen que resolver los propios pueblos.

–Llamó mucho la atención que hubiera una huelga general el martes, a pocos días de la elección. ¿Qué evaluación hace?

–Sí hubo una huelga general en solidaridad con el personal de una empresa brasilera que tuvo una situación particular, no contra el gobierno. La OIT lo que le dijo al Uruguay es que revise su situación legislativa, y el gobierno estuvo de acuerdo y ya le había planteado a los empresarios y a todas las propuestas se negaron los mismos empresarios. El mismo ministro Munro, ni bien volvió de Ginebra, convocó una reunión tripartita para conversar cuestiones legislativas.

–Según las encuestas, en caso de ganar el FA no tendría mayoría parlamentaria y estaría obligado a negociar con la derecha. ¿En qué ámbitos estaría dispuesta a generar consensos con ellos?

–Primero vamos a esperar cómo se dan las cosas, pero con o sin mayoría parlamentaria nuestros gobiernos siempre han estado proponiendo diálogo. Nuestros gobiernos fueron los primeros que le propusieron a la oposición de integrarse a los directorios de las empresas públicas, cosa que nunca antes había sucedido. Capacidad de diálogo los gobiernos del Frente Amplio tienen de sobra, y el próximo gobierno del Frente Amplio la va a tener también. Un diálogo con franqueza, con profundidad. Este gobierno convocó a todos los partidos políticos para hablar del consumo abusivo de alcohol, sobre el nuevo código penal sobre el cual todos los partidos estuvieron de acuerdo por consenso. En anteriores gobiernos nuestros se convocaron a todos los partidos para acordar un plan estratégico de energía. Capacidad de diálogo sobra en el Frente Amplio.

–Por último, es imposible no pedirle un comentario sobre el apagón reciente…

–El apagón surgió porque nosotros tenemos un sistema interconectado con Argentina que es muy beneficioso para Uruguay, y lo que sucedió es que el problema estuvo en Argentina. Y al tener ese problema tan grande en Argentina se convirtió en un agujero negro por donde se fue toda la energía y ahí el sistema uruguayo se protegió y se aisló. Cuando ve que empieza a ser excesivo el consumo se aísla, y paró la distribución. De ahí se fueron prendiendo de a poco para que la red lo vaya soportando. Pero no fue una falla en el sistema de Uruguay. Fue una falla en el sistema de Argentina, del cual el Uruguay se protegió.