“Hay una expectativa muy positiva, de confianza”

Después de obtener el triunfo en las elecciones, y en la previa hasta su asunción el 10 de diciembre como presidente de Argentina, Alberto Fernández emprendió una ardua tarea para comenzar a consolidar los lazos con diversos gobiernos de América Latina. En el marco previo a la segunda cumbre del Grupo de Puebla en Buenos Aires, Fernández realizó su primera visita internacional a la Ciudad de México, en donde fue recibido por el presidente en funciones, Andrés Manuel López Obrador, y en donde brindó una conferencia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Algo para destacar de dicha gira por los Estados Unidos Mexicanos es que la misma significó toda una señal política, en la medida en que Fernández rompió con la tradición diplomática del presidente electo de Argentina de visitar en primer lugar a Brasil, principal socio comercial y aliado estratégico del Mercosur, pero el contexto actual no ha sido el más propicio para ello, caracterizado por las tensiones con el presidente Jair Bolsonaro.

Para tratar de comprender la visita de Fernández a México, L`Ombelico del Mondo dialogó con Maximiliano Reyes Zúñiga, quien es el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Cancillería del gobierno de López Obrador, y que colaboró en la organización de la gira del presidente argentino. Reyes Zúñiga analizó lo que dejó la visita de Fernández, la relación bilateral entre ambos países y el lugar que tiene la política exterior en el gobierno de López Obrador.

–¿Cuál es el balance que hacen sobre la visita de Alberto Fernández a México?

–A partir de nuestras coincidencias ideológicas, por ser dos gobiernos o equipos progresistas de izquierda, vamos a intentar juntos temas regionales y temas en los foros multilaterales que tengan que ver con enfatizar la responsabilidad de los gobiernos respecto de terminar con la concentración de la riqueza, avanzar en el combate a la pobreza y disminuir los segmentos de la población que enfrentan este mal, pensando siempre primero en el bienestar de nuestros pueblos y, posteriormente, en los cumplimientos internacionales a los que tanto México como Argentina sabemos y honramos. Pero platicamos sobre que no puede privilegiarse el interés extranjero sobre el interés nacional y menos lacerar a las clases sociales más desprotegidas.

–La visita de Alberto ha generado mucha repercusión, por lo menos en Argentina, por la expectativa que existe de incrementar el comercio bilateral con México. ¿Cómo se vio este punto durante la reunión?

–Esa es una de las tareas que vamos a trabajar primeramente en cuanto el presidente Fernández y su equipo tomen posesión del cargo, hay un potencial importante para mejorar las relaciones económicas. Tuvimos reuniones con la comitiva que vino con Fernández, con el Ministerio de Economía y la secretaría de Relaciones Exteriores de México. Platicamos sobre la carne, el frijol, los autos, el vino y más productos que todavía no están en nuestra agenda de comercio en estos momentos pero que deberían estar puesto que, al ser México y Argentina la segunda y tercera economía más grande de Latinoamérica, tenemos toda la capacidad instalada para incrementar nuestro comercio.

–Tenemos entendido que usted estuvo involucrado con el diseño de la agenda bilateral con Alberto Fernández, en donde se realizó una reunión con grandes empresarios mexicanos. ¿Cómo se dio esa reunión y cuál es la expectativa de estos últimos respecto a Argentina?

–Hay una expectativa muy positiva, una expectativa de confianza. El presidente electo Fernández generó –con mucha seriedad, formalidad y sentido de la realidad– confianza con los empresarios mexicanos con los que se reunió acá, muchos de los cuales ya tienen inversiones en Argentina. Y, evidentemente, pues la petición y la invitación de Fernández fue para que se incremente la presencia de ellos, garantizando la seguridad de las inversiones pero también el incremento en el consumo, de acuerdo a lo que él tiene pensado. Fue una reunión muy amena, que estaba programada para una hora y que se extendió a casi dos, por la participación y el entusiasmo que se despertó tanto en el equipo del presidente y también de los empresarios mexicanos. Lo vemos con muy buenos ojos.

Alberto Fernández y López Obrador en el Palacio Nacional. Ph.: Prensa Frente de Todos

–Se sabe que hace muchos años el sector automotriz mexicano tiene un gran interés por tener una mayor participación en el mercado argentino. ¿Hay algo planificado al respecto? ¿Y qué cuestiones en referencia al Mercosur y la relación de Argentina con Brasil cree que deberían modificarse o no?

–Yo opino de lo que tiene que ver con México y en relación a la visita de Fernández; de otros países preferiría no decir nada. Sí, efectivamente, el tema automotriz fue uno de los que se conversaron y ahí el compromiso es incrementar el volumen de las exportaciones y la manufactura entre ambos países. Ha sido tradicionalmente un bien que es motivo de nuestro comercio, aunque, en los últimos años, ha estado deprimido en la Argentina. Nos decían que la capacidad de compra de los vehículos que tienen en Argentina se ha reducido, pero estamos con toda la confianza de que, con las medidas de política económica que implemente el presidente Fernández, el consumo de estos bienes se reactivará. Nosotros estamos en la mejor disposición y de entrada ya con una gran comunicación al respecto.

–México ha estado históricamente vinculado en gran medida a lo que hace EEUU y Argentina tiene una relación muy estrecha con Brasil. Pero en este contexto actual de Brasil con Bolsonaro y EEUU con Trump y el America first, un poco como que incitan a fortalecer el diálogo entre Argentina y México. ¿Usted cree realmente plausible que se puede fortalecer esta unión bilateral que fortalezca el eje latinoamericano a futuro?

–Sí, estamos convencidos de ello. Dice un gran politólogo mexicano, que ya no vive pero que es uno de los principales politólogos de nuestro país, don Jesús Reyes Heroles: “en la política, la forma es fondo”, y yo señalaría dos cosas. Es la primera vez que un mandatario electo de Argentina visita primero México antes que otro país. Y la otra, la gran calidez, el entusiasmo, la alegría y la coincidencia que hubo entre los mandatarios y sus equipos, y la gran recepción que tuvo Fernández en México, pues son forma y son muestra de que queremos construir de fondo y, sobre todo, con hechos reales y concretos –más allá de los discursos– una mancuerna muy sólida en la región.

“Queremos construir de fondo (…) una mancuerna muy sólida en la región”.

–Se ha hablado sobre el rol de México como posible puente mediador hacia los EEUU vista la relación inclusive personal que López Obrador ha logrado establecer con Trump, lo cual sería una gestión muy necesaria para Alberto Fernández de cara a la negociación de la deuda argentina. ¿Se ha hablado de que México efectivamente pueda llegar a ayudar a Argentina como lo hizo en su momento Vicente Fox con Néstor Kirchner?

–Sí, por supuesto. Eso lo haremos a petición expresa del presidente Fernández y de acuerdo a lo que él nos plantee. Pero sí, evidentemente, pusimos a disposición de él la extraordinaria comunicación cotidiana que tenemos con EEUU por los más de 3000 km de frontera que tenemos con ellos y el gran respeto que hay, especialmente del presidente Trump al presidente López Obrador y del gobierno de México al gobierno de EEUU. Entonces, si el gobierno del presidente Fernández considera que nosotros podemos contribuir a algo, con mucho gusto estamos dispuestos a hacerlo.

–Parece bastante evidente que la cercanía ideológica también facilita cierto encuentro entre Fernández y López Obrador. Desde la subsecretaría y el Ministerio de Relaciones Exteriores de México, ¿se está pensando la posibilidad de un mayor acercamiento a otros gobiernos o fuerzas políticas latinoamericanas del mismo signo para reconstruir algún tipo de alianza a nivel continental?

–Eso ya lo tenemos: ya hemos recibido siete mandatarios latinoamericanos en estos 11 meses que llevamos de gobierno. Y, sin duda, la convergencia y la coincidencia ideológica va a ayudar mucho a que el entendimiento se mejore y se incremente. Tenemos una gran relación con Bolivia, con Uruguay, con el nuevo presidente de Panamá [Laurentino Cortizo]. Siempre creer en lo mismo ayuda a que las acciones y el entendimiento sean mejores.

“La convergencia y la coincidencia ideológica va a ayudar mucho a que el entendimiento se mejore y se incremente”.

–Una curiosidad: el presidente, ¿tiene pasaporte? Porque mucho se ha hablado de que López Obrador no ha salido de México desde su asunción. Además, en Argentina lo esperaríamos con los brazos abiertos.

–El presidente tiene pasaporte, visa y todo para salir, y no lo ha hecho por dos razones fundamentales. La primera, es porque él está convencido que tenemos mucho trabajo al interior, muchos pendientes que resolver en casa. Acá en México decimos “no hay que ser candil de la calle y oscuridad en la casa”. La segunda, es porque López Obrador quiere fervientemente marcar un contraste con las administraciones anteriores en donde los viajes internacionales se presentaban excesos faraónicos que no corresponden con la realidad nacional que tenemos en México. Mucha gente iba: los amigos de los hijos y los amigos de los amigos, y era un dispendio para el que México no está. Y me permitiría decirles una tercera razón: el presidente López Obrador tiene una gran confianza en el canciller Marcelo Ebrard, que es mi jefe directo, y en el equipo que él ha integrado, del cual yo formo parte fundamental y encabezo los esfuerzos en América Latina y el Caribe.